viernes, 21 de junio de 2013

Universidad y ética hacker en la RASE

El profesor Mariano Fernández Enguita, catedrático de Sociología en la Facultad de Educación de la Complutense, tuvo la amabilidad de invitarme a escribir sobre ética hacker y universidad en el último monográfico (mayo del 2013) de la Revista de la Asociación de Sociología de la Educación (RASE): "La ética hacker, marco para la disrupción educativa en la universidad zombi". 
Aunque el título es pretencioso, lo confieso, y el artículo demasiado general, recomiendo la lectura del número por el resto de los artículos. Es un buen punto de partida para hacerse una idea de los retos, el estado de la cuestión vista desde dentro y las diferentes posturas al respecto.




viernes, 14 de junio de 2013

Propuesta para una cooperativa universitaria (Universidad Comunal)

Ya es hora de precisar. Llevamos algo más de un año dando vueltas a la idea de crear una Universidad Comunal comprar Ripple en Chile, pero ¿cómo sería?:

Desde el punto de vista de la financiación.La Universidad Comunal (UC) es una cooperativa educativa que obtiene la financiación por sus propios recursos, básicamente de la matrícula de sus alumnos (que es fijada atendiendo a sus posibilidades personales), pero también edita informes y desarrolla proyectos y soluciones para clientes concretos que quieren probar nuevos productos, por ejemplo, y colaboran con la UC en su I+D.
En cualquier caso, la UC tendría un presupuesto y financiación sensatos: se prefiere el esfuerzo financiero de los socios frente a la deuda con bancos, nunca se admitiría la financiación pública (si acaso desarrollo de proyectos concretos de organismos públicos, como un cliente más).
Desde el punto de vista de los alumnos.Cualquier persona podría ser alumno, independientemente de su origen geográfico, sexo, formación o experiencia previa. La idoneidad para ser alumno se mediría por alguna tarea previa que el candidato haya llevado a cabo. De esa manera se podría comprobar la madurez intelectual y la motivación.
En el momento en el que el candidato fuera admitido, pasaría a ser "socio-alumno" de la cooperativa (como socio colaborador). A partir de ese momento, elegiría los cursos de su interés y podría proponer otros e incluso proponerse como profesor en ellos. La idea es que todos los socios colaboren en el patrimonio intelectual y la experiencia de los demás.
El alumno-socio sería egresado cuando cumpliera con el perfil y habilidades que se hubiera propuesto desde el inicio, en un contrato firmado en presencia de sus tutores. Si el alumno posee o no las habilidades y conocimientos se juzgará por un tribunal que evaluará las obras y proyectos prácticos llevados a cabo por el alumno en cada clase y al final de proceso (que podría durar lo que el alumno necesite, el tiempo no sería una medida). Al terminar, podría optar a ser profesor tras un tiempo (al menos, cinco años) de experiencia práctica en empresas o desarrollando diferentes proyectos.
Desde el punto de vista de los profesores.Para ser profesor se pedirá experiencia contrastada, capacidad pedagógica y empática. El profesor de la Universidad Comunal debe saber mucho y ser capaz de contarlo bien, pero, sobre todo, debe ser capaz de guiar a los alumnos en el descubrimiento de su propia narración vital y profesional.
La Universidad Comunal sería una cooperativa en el que los pares midieran tras un tiempo (dos años) el desempeño de los candidatos a formar parte de ella en calidad de "socios-trabajadores". Cada socio-profesor podría proponer los cursos y contenidos que crea oportunos y será evaluado por sus alumnos y compañeros al término de cada uno. La función esencial del socio-profesor es conducir a los socios-alumnos en los itinerarios propuestos, dejando que sean ellos los protagonistas del proceso.
Desde el punto de vista de la metodología.Se basará en problemas, desarrollo de productos y tareas concretas (intelectuales o técnicas), incitando a que cada alumno vaya encontrando las respuestas. Los cursos podrán tener una parte pública a distancia, tipo MOOC, que beneficie al procomún, pero también otra privada de reuniones entre socios-profesores y socios-alumnos en la que se solucionen problemas concretos y se orienten lecturas o experiencias. El objetivo es formar a personas que son capaces de llevar a cabo un proyecto determinado, dure lo que dure el proceso.
Desde el punto de vista de los contenidos.Cualquier técnica o saber es susceptible de ser enseñado y aprendido en la UC. Será la comunidad de socios la que decida su idoneidad. Se propondrán nuevos cursos frecuentemente y se sugerirán itinerarios atendiendo a algunos perfiles (que no tienen por qué coincidir con los clásicos).
Desde el punto de vista de los títulos.Los egresados tendrán unas capacidades técnicas e intelectuales muy altas, superiores a las de un graduado universitario medio. El claustro se asegurará de que esto sea así. En este sentido, los títulos reconocerán capacidades, competencias y se ejemplificarán con obras concretas. Los títulos no serán oficiales ni querrán serlo, se buscará el reconocimiento práctico (por parte de empresas y procomún) de la capacidad de los egresados.
Desde el punto de vista de los materiales.Se intentará siempre que sea posible usar materiales sin licencia o licencia CC y, por la misma razón, producir materiales bajo licencia CC o para la copia libre. El software también será libre y, en cualquier caso, se alentará su uso y mejora.
Desde el punto de vista de las sedes.La UC sería una universidad trasnacional e itinerante (mómada o trashumante) con varias sedes presenciales que podrían altenarse según la época del año u otras necesidades (por ejemplo: invierno, Génova; primavera, Madrid; otoño, Bilbao; verano, Barcelona). Se intentará que su infraestructura física (y por tanto los costes pasivos) sea mínima y primar el beneficio del procomún usando edificios en rehabilitación o que han perdido su uso original llegando a acuerdos con asociaciones, empresas u organismos públicos (siempre que no afecte a su independencia y libertad).
Desde el punto de vista del objetivo social.La UC formará a cualquier persona, que tenga motivación y la capacidad necesaria, en el sistema de ideas y técnicas que necesite para dar sentido y autonomía a su vida.
Nos acercamos a la etapa de prototipo, en poco tiempo podremos buscar posibles socios y colaboradores. De momento, discutamos y sigamos perfilando. Destruye y construye este borrador en los comentarios: ¿qué echas en falta o sobra o es un claro error en esta propuesta?

martes, 4 de junio de 2013

De las Artes Liberales a las Artes Digitales

Si tuviera que pensar en los contenidos de una nueva universidad basada en el espíritu hacker partiría de la paideia. La paideia consistía en el aprendizaje de un conjunto de disciplinas que formaban al "auténtico ciudadano" griego (la forma más elevada de humanidad, según ellos y hasta bien entrada la edad moderna): filosofía, matemática, gramática y poesía. Nada de saberes mecánicos, que eran propios de los  trabajadores manuales, ciudadanos de segunda que no disponían de esjolé ("tiempo libre", de donde procede el término "escuela"). En Roma, la paideia pasó a llamarse "Artes Liberales", concepto que después tomaron las universidades europeas en la Edad Media y llega a nuestros días gracias a los colleges estadounidenses. En España usamos el término según la función que le daban los griegos y lo llamamos "Humanidades" (de paso, solemos excluir a las matemáticas del paquete que sí estaban en el Quadrivium medieval, así nos va).

Sobre las Humanidades pesa el sambenito de ser poco útiles y, paradójicamente, también son sinónimo de "cultura" para el ciudadano estándar. ¿Acaso ser culto no es ser útil?... Una paradoja, por cierto, de la que tiene gran culpa la universidad nacional, que acogió a las ciencias (entendida como tecnología) a finales del XIX y dividió a los alumnos entre "las dos culturas". En la era informacional gana peso una "tercera cultura" que explica la naturaleza, y a los humanos como parte de ella.¿En qué se traduce esto en una nueva universidad comunal?
Soy de Letras, puras, y de los que creen también que las Humanidades son imprescindibles en el contexto actual porque arman el racionamiento y el discurso de forma que, sí, son imprescindibles también para el ciudadano informacional. Pero también creo que dentro de las Humanidades hay mucho cazurro con toga que desprecia saberes que son imprescindibles para la formación de cualquier persona. La Física sería el mayor de todos ellos: en los últimos años nos está explicando el mundo mejor que cualquier otra disciplina, convirtiéndose poco a poco en la nueva Filosofía (como "filósofos" eran definidos Newton o Darwin). Así que, en definitiva, una universidad hacker que tuviera como objetivo mostrar "el sistema de ideas que organiza el mundo" debería incluir entre las Humanidades a la Física. De forma que las Artes Liberales medievales se convertirían en una suerte de "Artes Digitales" en la universidad hacker. ¿Qué os parece?

viernes, 31 de mayo de 2013

Si hubiera un himno

... Si hubiera un himno, sería este:
Prospectiva:
Habrá muchachas desbordantes de besos volados flotando a sus espaldas
y yo con el pelo blanco todo y lleno de arrugas infinitas
fractales
bailándoles el agua de todos sus líquidos frutales
Feraces ingenieros programando
poemas de amor en php
Luminosas gerentes repartiendo tareas
y duros rapapolvos cuando toque
Y estudiantes de griego
sanscrito
bioingeniería
medicina
programación cuántica
y agrourbanismo
en universidades cooperativas
Habremos aprendido a no tragar
-desmedidos pantagrueles-
A no romper
a no alimentar al asesino
y las bicicletas eléctricas pasarán silenciosas
y los niños jugarán en aeróstatos de colores
mientras sus padres nerviosos saludan desde tierra
y habrá brezos y jaras y cardones y tabaibas rezumando pegajosa
leche de tabaiba
y césped también habrá para revolcarse y jugar a la pelota
y holgar/folgar/follar a la sombra de algún árbol
Todo ejercicio de prospectiva es esencialmente
invocación

Del poemario Coltán, del gran Daniel Bellón, presentado ayer 30 de mayo en Top Books de Madrid, en reunión de buena gente (Mar Abad, Mario Tascón, Luis de la Cruz...).

domingo, 26 de mayo de 2013

Hucha Madrid: ¿a quién quieres subvencionar?

El Ayuntamiento de Madrid implementará en los próximos meses una aplicación que permitirá a los ciudadanos elegir los proyectos que se subvencionan y qué cuantía dedicarle a cada uno: Hucha Madrid. De esta forma, se intenta aportar transparencia al proceso de decisión y acabar con posibles suspicacias respecto a la adjudicación del dinero o posibles cabildeos.
La aplicación permitirá a los ciudadanos registrados previamente elegir qué proyectos deben ser subvencionados. Para ello, se expondrá en una web los detalles de cada idea, acompañada de toda la documentación que se considere de interés para los ciudadanos (pueden incluir vídeos) y, tras un plazo, se permitirá a los ciudadanos elegir hasta un 75 % de la cuantía total. Cada ciudadano podrá elegir entre el dinero que cede al Ayuntamiento y que corresponde a esta partida, cuánto dinero quiere emplear en cada proyecto. "La idea es crear una especia de crowfunding municipal" en el que el Ayuntamiento se limite a gestionar, pero no a decidir. "Serán los ciudadanos quienes lo hagan", señaló la vicealcaldesa, Mónica Sahagún.
La alcaldesa Botella ha reforzado considerablemente durante su mandato el desarrollo de herramientas tecnológicas que permiten el empoderamiento ciudadano y reparte la responsabilidad de gobierno con el objetivo de que el ciudadano tome conciencia de que también es ciudad. En este sentido, Madrid se ha convertido en pocos años en la líder mundial en el empoderamiento ciudadano, contribuyendo también al desarrollo de empresas tecnológicas punteras con base en la ciudad y que ya representan el 5% del PIB madrileño.

miércoles, 22 de mayo de 2013

Campo de batalla: la escuela

A medida que avanza la descomposición, las instituciones del capitalismo industrial se resquebrajan y sufren los embates del vectoralismo. Es el caso de la escuela (nacional-estatal), recuperada en estos días como un simple escenario para el adoctrinamiento de la Iglesia, que quiere utilizarlo como espacio de aleccionamiento, y el nacionalismo (español y de los otros) que desea usarlo para insertar una "biografía común" para todo el estado. 
El "frente zombi" cada día está más cerca de nuestra "trinchera"...

jueves, 16 de mayo de 2013

¿A quién le importa la universidad?

Cuando se lee sobre la sociedad posmoderna, llama la atención que los autores suelen señalar la importancia de la universidad como un elemento central, básico, fundamental, para la sociedad. Echen un ojo a Bell, Touraine, Bauman, Castells... Todos dicen que la universidad será o es una institución estratégica
El caso es que si esto fuera así, me cuesta entender el hecho de que, con la que está cayendo, nada pase en la universidad española ni a nadie le importe qué suceda en ella. Piensen en qué habría pasado hace unos años en una situación similar: encierros, manifestaciones, ciclos, fiestas (caramba, me acabo de acordar de las tiendas en los jardines de la universidad durante las añejas protestas del 0,7)... 
Hoy, apenas hay actos testimoniales (con más de lamento por lo perdido que de propuestas) que subrayan que la universidad ha perdido completamente la centralidad del discurso social. ¿Se equivocaban los doctores con gafas que hemos leído o se limitaban a replicar el meme de un deseo de unos, al fin y al cabo, también académicos?

lunes, 13 de mayo de 2013

Una minoría cada vez más grande

Los compromisos laborales me tienen alejado de la conversación en este blog, más de lo que yo quisiera vista la velocidad a la que se suceden las novedades.
En cualquier caso, no quería dejar de señalar la entrada en el blog de María Acaso porque la considero representativa de los cambios que desde dentro también vive una parte de la universidad y que, en momentos de optimismo, me lleva a pensar que esto puede cambiar. 
En la entrada se resume la experiencia en el Colby College, un buen Liberal Arts típico del sistema universitario estadounidense, investigando sobre la disrupción educativa. Lo que me parece más interesante son las soluciones que María encuentra: personalización, libertad, empoderamiento, comunidad, procomún, aprendizaje enfocado a las obras... En definitiva, algo que muchos de los que pasamos por aquí conocemos: la ética hacker.

miércoles, 24 de abril de 2013

El aprendizaje de los Tsarnaev

Ahí afuera hay millones de ciudadanos que quieren aprender. Ahora mismo, mientras que lees esto, miles de de esas personas ven vídeos, buscan tutoriales, preguntan a otros pares, rehacen la información para crear nuevas narraciones con las que explicar su mundo.
Eso hicieron también los hermanos Tsarnaev. Previsiblemente, la frustación les llevó al resentimiento y de ahí al odio que justifica en sus cabezas los asesinatos de un niño de ocho años y dos adultos (amén de los amputados y heridos). 
Necesitaban aprender. Y lo hicieron en la red. Como dignos miembros de su generación, vieron vídeos, buscaron tutoriales, preguntaron en los foros, rehicieron la información y, presuntamente, "compraron" una narración en su Chechenia mítica original que explica que poner bombas en una maratón contribuye a no sé qué lucha. Porque al final, como dice Roszak, son las ideas las que cambian el mundo, no la tecnología. Y tras cada tecnología, hay una idea.


miércoles, 17 de abril de 2013

¿Quo vadis, universidad? Enrique Dans, Bernardo Gutiérrez y David de Ugarte responden

Hace unas semanas se cumplió el primer año de Hackers contra zombis. El balance no puede ser más positivo: nuevos amigos, nuevas reflexiones, ampliación de referencias y conversaciones... Y casi cinco mil lectores en un modesto ensayito El hacker contra la universidad zombi; como diría Jose: "ábre un blog ya".
Para celebrar el aniversario, pero, sobre todo, para simbolizar el pase a otra fase más práctica, pensé en hacer visible las conversaciones que, reales o figuradas, he tenido con algunos de los blogueros de referencia que han reflexionado ocasionalmente sobre la educación. Me tomé la libertad de enviarles un cuestionario sobre el pasado, presente y futuro de la universidad. Algunos no pudieron o declinaron la invitación, siempre con buen criterio (aunque no renuncio a participar con ellos en otros proyectos), pero las respuestas al atrevimiento las puedes leer debajo. Sinceramente, creo que en sus reflexiones contrastadas se nos ofrece un panorama muy muy interesante sobre el presente y el futuro de la universidad (y de la educación). 
Es un orgullo que blogueros insignes como (por orden alfabético de apellidos)  Enrique Dans, Bernardo Gutiérrez y David de Ugarte hayan tenido la amabilidad de responder  al cuestionario porque los tres representan visiones muy diferentes, pero sus voces son de sobra cualificadas (y reconocidas) para reflexionar sobre qué es y dónde va la universidad. Para ellos mi profundo y sincero agradecimiento. 
Ahora, lean, merece la pena,  y discutamos todos en los comentarios.
******

1. ¿Cuál debería ser la función de la universidad? 

Enrique Dans: La función de la universidad debe ser triple: por un lado, y fundamentalmente, proporcionar educación. Por otro, producir investigación. Y en otra vertiente, posibilitar el desarrollo profesional de quienes trabajan en ella. Obtener la mezcla adecuada es complejo, pero puede llevarse a cabo si se hacen las cosas bien y se observan determinadas precauciones que eviten que ninguna de las tres partes tome un protagonismo excesivo o se hipertrofie. Lo que vivimos actualmente en muchas universidades tiene lo peor de cada lado: la investigación se ha prostituido por culpa de métricas inadecuadas para dar lugar al "publish or perish", las políticas de personal tienden a la desmotivación por culpa de sistemas de evaluación malos o inexistentes y políticas de incorporación que fomentan nepotismo, inbreeding y rigidez. Como resultado, la educación suele ser deficiente y desconectarse de los otros dos objetivos. Y eso no es un problema exclusivo de la universidad española, ocurre también a otra escala en algunas de las mejores universidades norteamericanas, y en muchos otros países. No es un problema sencillo. Pero estoy convencido de que tiene solución. 

Bernardo Gutiérrez: Pues tiene que cambiar. Más que el único espacio cerrado donde los privilegiados aprenden de la "élite del saber", tiene que convertirse en un espacio abierto, transparente, glocal, en un constante contacto con toda la sociedad. Debería ser una plataforma para que las comunidades autogobernadas intercambien conocimiento. Apoyándose, claro, en la comunidad docente que dispone de más conocimiento y experiencia que otros. 

David de Ugarte: Una red de recursos y ofertas para aprender. Nada más. Ni siquiera un sistema de señalización y certificación. Hoy, en el mejor de los casos es un conjunto de programas a estudiar adornados, casi nunca alimentados, por centros de investigación. 


2. ¿Crees que ha cumplido esa función a lo largo de la historia? 

ED: La universidad ha cumplido con la función de educación lo mejor que ha podido, teniendo en cuenta que una buena parte del proceso educativo tiene lugar - y es bueno que así sea - al margen de la universidad. Con el desarrollo y popularización de la red, que pone toda la información del mundo a un clic de distancia, ese desarrollo "más allá del aula" toma una importancia infinitamente mayor. De ahí que la universidad necesite imperiosamente redefinirse para los tiempos que vivimos. 

BG: Creo que sí. Ha cumplido su papel. No quiere decir que haya sido perfecto, pero sí. En los últimos tiempos del siglo XX, con la democratización de los precios y accesibilidad, cumplió su papel. 

DdU: En algunos momentos sí. Tus posts dan buenos ejemplos, especialmente "los estudiantes se lo hacen" y "los profesores se lo montan". Me encantaron esos posts porque apuntan a una demanda que creo que es la que está siendo desatendida: la demanda de aprender. [Gracias, David] .



3. ¿Crees que está cumpliendo ese objetivo en la actualidad?. En caso negativo, ¿cuáles son las amenazas y las oportunidades que acechan a la universidad? 

ED: El momento actual representa posiblemente el punto límite de la crisis de valores en la universidad: un poco más de tiempo sin reaccionar, y presenciaremos una caída similar a la vivida por discográficas y empresas similares, con procesos de sustitución similarmente desestructurados y mucho sufrimiento. Las principales amenazas están dentro de las instituciones: administración rígida e inmovilista que no puede tocar nada porque constantemente se encuentra con privilegios adquiridos, catedráticos más intocables que Eliot Ness, plazas adjudicadas irrevocablemente y mediante procesos viciados, métricas de desempeño inexistentes o mal planteadas, comunicación mal planteada o nula con los alumnos, objetivos mal definidos... El actual auge de los MOOC y de los sistemas desestructurados es un fracaso terrible para cualquiera que sienta una mínima vocación por la educación: si un curso con tres mil o treinta mil personas apuntadas en la red funciona razonablemente bien, me parece de todo punto alucinante que una clase con treinta personas y teniendo el lujo de la interacción presencial no lo haga. Me parece terrible. 

BG: Lo que ocurre es que ahora vivimos en la ciudad del aprendizaje, en la que cualquier espacio y rincón son válidos para el aprendizaje. Aprendemos con todos, con metodologías no convencionales, no lineales, fragmentadas. Es un aprendizaje continuo, en tiempo real, donde lo analógico y lo digital se mezclan. Un aprendizaje glocal. ¿Amenazas? Su propia cerrazón, sus lógicas estáticas. ¿Oportunidades? Muchísimas. Ser el nuevo catalizador del conocimiento distribuido, una verdadera caja de herramientas para empoderar. 

DdU: La Universidad en Europa meridional es hoy, ante todo, un certificador que presta un servicio señalización al mercado de trabajo. Ese sistema de señalización está, sin duda, roto. No funciona y es muy probable que no vuelva a funcionar nunca.
Por otro lado, nunca en los últimos ciento veinte años, la demanda de «aprender», el motor bajo eso que llamamos "ética hacker" había sido tan fuerte. Por supuesto no es mayoritaria. No ha de serlo. Pero es relevante. En lugar de satisfacerla, las universidades han dejado la satisfacción de esa demanda a otros. Otros que construyen ofertas online, itinerarios de aprendizaje, masters y grados que en realidad ofertan "experiencias", etc. Las oportunidades y el futuro para la Universidad están ahí. La alternativa es profundizar en el camino actual, osea asumir que lo que ofrecen es un bachiller cuasiobligatorio alargado en el tiempo. 



4. ¿Crees que en el futuro inmediato, las funciones cambiarán? En caso afirmativo, ¿qué tendría que hacer la universidad actual para adaptarse? 


ED: No creo que las funciones cambien, ni siquiera creo que deban cambiar. Al contrario, creo que deberíamos enfatizarlas. Dotar a la universidad de mecanismos para librarse del peso muerto que supuso un sistema absurdo que permitía al que alcanzaba un nivel determinado enrocarse en él al margen de sus resultados: no concibo un sistema educativo que no posibilite una medición constante del desempeño y una corrección continua de los errores para reenfocarse hacia el objetivo. El concepto de "plaza adjudicada" debería morir, porque es completamente absurdo: cualquier persona que estando en una plaza con responsabilidad educativa muestre un mal desempeño en su trabajo tendría que sentir el riesgo de perderlo. Que haya monstruos en la universidad que saben (supuestamente) muchísimo de un tema pero que son manifiestamente incapaces de comunicarlo y de motivar mínimamente a sus alumnos para que aprendan es un verdadero problema, y que el sistema lo permita y hasta lo promueva es un problema, si cabe, todavía mayor. Todo en la universidad debería estar en función del aprendizaje, reforzado por el hecho de que quienes enseñan, además, puedan tener una carrera como investigadores y productores de conocimiento, y con sistemas que les permitan sentirse motivados en su desarrollo profesional. A partir de ahí, tenemos que instaurar las métricas adecuadas que permitan evaluar el rendimiento en cada área, pero gobernadas por una fundamental: la satisfacción y aprendizaje del alumno.
Sobre el futuro inmediato, creo que vivimos épocas gobernadas por una transparencia cada vez mayor, y que las instituciones donde este tipo de temas no funcionen, no podrán sobrevivir. Basarse en un supuesto prestigio será imposible si tus alumnos están voceando en la red que no están a gusto, que no aprenden, o que tal profesor es un desastre y no aparece por clase, o que cuando aparece es todavía peor que cuando no lo hace. Profesores que van a clase a dictar apuntes, que no motivan a sus alumnos o que no conectan en modo alguno deben ser reeducados, recibir formación que les ayude a reconvertirse a unos objetivos bien establecidos, o directamente desaparecer y dedicarse a otra cosa. Pero el primer factor de cambio tiene que venir de la administración universitaria, seguramente el mayor reducto de inmovilismo y meritocracia mal entendida que existe más allá de la política. 

BG: Un poco lo que he venido diciendo en estas líneas. Una cosa que no he dicho. En la era de la sobreabundancia informativa, la Universidad debería ser un filtro también. Antes estaba más claro que el escritor que valía la pena de X década era, digamos, Voltaire. Ahora, no está tan claro. Lo que ocurre es que ese filtro es complicado. Debería estar apoyado en lo crowd, en la inteligencia colectiva. Por eso, el desafío es ser un espacio diferente donde se encuentren las prácticas top down y las bottom up 

DdU: Creo que empezamos a ver distintas rutas de adaptación. Pero la idea a transmitir desde mi punto de vista es que la Universidad ha de ser un lugar centrado en la reflexión y el desarrollo de capacidades de aprendizaje, mientras que el mercado laboral pivotará cada vez más sobre tu trayectoria en "el hacer". Y por hacer quiero decir hacer, no estudiar, aprender, ni obtener un título. Hacer. Haber hecho. 


5. ¿Quieres añadir alguna reflexión más? 

ED: No, no especialmente...

BG: Pues que pierde un poco el sentido, por ejemplo, hacer doctorados como se hacían. Ahora, un doctorado debería ser un proceso compartido, abierto, que produzca contenido con licencias libres. Además, asimétrico. No apenas leer libros de autores, sino también blogs, redes, vídeos. 

DdU: Me gustaría hacer un comentario como empresario y como un empresario, que al ser cooperativista, debe ser especialmente riguroso además a la hora de contratar personas.
Si alguien quiere trabajar desarrollando software con nosotros le preguntaré qué ha hecho. Qué programas, qué cosas en la web. Además valoraré más el software libre, en parte porque en nuestro grupo de empresas usamos solo software libre, pero principalmente porque cualquiera puede crear un programa libre y dejarlo a disposición de quien lo necesite, no hace falta que te contrate nadie para poder hacerlo.
Y no me importa qué o dónde haya aprendido a programar. Eso es cosa suya. Entiendo que cada cual busca la mejor forma de aprender aquello que quiere hacer. El autodidactismo no produce peores resultados que la Universidad... más bien al contrario.
Pero no es mi problema juzgar instituciones educativas o itinerarios de aprendizaje, mi problema cuando hacemos una selección para un trabajo es por este orden: seleccionar personas que puedan hacer bien algo -no una tarea, sino un abanico de cosas- que disfruten haciéndola y que sepan autogestionarse sin mayores problemas. En qué universidad estudiaron o si obtuvieron una titulación o no, no me informa de ninguna de esas cosas.
Son sus trayectorias, sus blogs, sus proyectos sociales o comunitarios, los que me informan sobre eso.
Así que creo que a la hora de elegir itinerarios e instituciones formativas del tipo que sea, una persona debería tener su objetivo en aquello que le gustaría hacer por su cuenta... y hacerlo. Porque será eso que haga por si mismo lo que aportará valor a cualquier oferta que haga, sea como profesional, como emprendedor o como asalariado. 


viernes, 12 de abril de 2013

¿Qué es la tabletización?: Nespresso

La lucha por el acceso a la información ha configurado y sigue configurando el mundo. La clase vectorialista va a hacer lo posible por seguir poseyendo las fuentes de información. Su ideal es que el ciudadano siga siendo un simple consumidor (nunca emisor) de información descontextualizada y orientada según los intereses de los captadores de renta. Y van ganando: la fabricación de pecés cae y las tabletas se multiplican. Consumir información en tabletas nos convierte en eso: simples consumidores que, en el mejor de los casos, usarán otras redes centralizadas (las mal llamadas "redes sociales") para publicitarla. El ciudadano prosumidor desaparece, bienvenido el consumidor pasivo que pellizca pantallas, eso sí.
En la ética hacker, el error forma parte del aprendizaje, y el aprendizaje no es un camino sino el objetivo. Aunque sea para hacer un café. Moler, tamizar, probar mezclas, usar medidas diferentes... Nunca el café sale igual, a veces exquisito, otras no tanto, siempre diferente; lo divertido, aunque sea en algo tan cotidiano y minúsculo, es hacerlo tú mismo.
Pero llega la Nespresso, café molido, mezclado, a saber con qué, por quién y dónde, conocimiento encerrado en cápsulas a las que no se puede acceder y sólo Nestlé vende, no explica cómo hacerlo uno mismo porque lo importante, eso sí, es la exclusividad, el diseño pertenecer al club de poseedores de máquinas preciosas que funcionan perfectamente y hacen cafés deliciosos, iguales, idénticos. El papel del consumidor: pulsar "on" y consumir. Sin probar, sin errar, sin incertidumbre, sin divertirse ni acceder al conocimiento. Ciudadanos que no son capaces siquiera de hacerse su propio café.

lunes, 8 de abril de 2013

Sugerencias de enlaces (el mal menor)

Las múltiples obligaciones me impiden actualizar alguno de los borradores pendientes a punto de publicación, pero, además, los amigos y blogs a los que sigo van proveyéndome de enlaces que merecen no sólo la lectura sino una reflexión. Como voy, digo, corto de tiempo, elijo el mal menor y subo aquí las entradas más recientes que me han entusiasmado para ayudar a su lectura y discusión: 



jueves, 14 de marzo de 2013

Catolicismo y pensamiento hacker

Desde hace unos meses le doy vueltas a las coincidencias que existen entre el enfoque de la vida del catolicismo y el de la ética hacker. Pensaba dedicarle un post largo y prolijo, pero dado que la energía es poca, ahí lanzo un esbozo de los puntos coincidentes para una discusión:

  • Enfoque en la comunidad. David ha señalado varias veces esa coincidencia ejemplificando en las comunidades cristianas originales, los eremitas altomedievales (o no) y, actualmente, el caso de los focolares entre otros. Y recordemos que la "ecclesía" griega era la reunión de pares.
  • La vocación (y la pasión). Algunas veces hemos hablado aquí de ello, pero son diversos también los autores que ha glosado la ética hacker y llaman la atención sobre la importancia de no separar trabajo y vida como camino hacia la felicidad en la concepción hacker de la vida.
  • La transnacionalidad. No en vano, el étimo de la Iglesia es el griego "katolikós" que significa "universal" como ya saben. Siglos antes de la era nacionalista la iglesia ya tenía una concepción universalista, una vocación, como religión, de convertir y convencer. Hoy, a pesar de todo, sigue teniendo una concepción universal, lo que es algo que la mayoría de los medios siguen sin entender a la luz de los titulares elucubrando sobre la nacionalidad del nuevo papa. 
  • Libre albedrío, es decir, la libertad para elegir nuestras acciones y la consiguiente responsabilidad de asumir las consecuencias.
  • La importancia de las obras. Una de las divergencias clásicas entre los protestantes y el pensamiento católico, para el que no basta la fe, sino que hemos de ser juzgados por las obras (y el beneficio para el procomún de ellas).

Benito XVI ¿(ciber)punk?
Estas coincidencias, importantes y evidentes, no son casuales. Como señala Himanen, el origen del capitalismo se sitúa en los monasterios de la regla de San Benito y su "Ora et labora" que separa el trabajo y la vocación y reglamenta con un horario estricto las tareas diarias. El fruto del trabajo deja de ser una obra y se convierte en una condena, de tal manera que aún hoy entendemos que si no hay sufrimiento, no hay trabajo real. Se acabó la idea que la vida era un "domingo permanente", el calendario laboral (y la vida) comienza el lunes.
En cualquier caso, dado que las divergencias están claras (comenzando por la desconfianza en la jerarquía), el terreno en el que se solapan el pensamiento hacker y la religión católica merece una exploración, ¿no creen?

lunes, 11 de marzo de 2013

Un ejemplo de frikistigación

Hablábamos con Jose y Jesús hace algún tiempo sobre el aspecto lúdico del aprendizaje o la investigación. En sus quioscos ya hay un ejemplo de la frikinstigación: hace algunos meses la revista Madrid Histórico publicó un artículo sobre unos "misteriosos" petroglifos que, por "el efecto Iker Jiménez", el autor creía que eran vestigios de algún olvidado culto solar prehistórico. Como yo llevaba en la pista de círculos similares algunos meses, me puse manos a la obra, es decir, a la red. En pocas horas recogí pruebas suficientes para explicar dichos círculos como restos de antiguos lagares y almazaras rupestres. Bastó alguna visita in situ para contrastar la veracidad de la hipótesis.
Lagar de Gamonal (Toledo)
Es decir, conocimiento creado desde la pasión, la curiosidad y las ganas de aprender. La red empodera a quien quiera seguir el camino, ajeno a los círculos académicos, pero no por ello menos riguroso. En el número 44 de Madrid Histórico está el resultado: Lagares y almazaras rupestres en Pedrezuela (en unos meses, disponible para todos).

lunes, 4 de marzo de 2013

Intermedio

Por razones de salud, este blog permanecerá unos días cerrado. En breve volvemos con más ganas. Atento a tus RSS.